Las españolas reciclamos moda

Las españolas reciclamos moda

Y yo que pensaba que en España eso del reciclaje y la ecología no estaba muy arraigado, al menos no en el mundo de la moda. Pues resulta que un estudio basado en informes de Greenpeace, Fashion Revolution y la Fundación Ellen Macarthur donde se muestran los hábitos de compra de la población dice que las españolas somos más “fashion” comprando que las mujeres de otros países como Inglaterra o Francia y, además, tenemos mejor percepción de la ropa de segunda mano. ¡Toma ya!

La Vanguardia publicó los datos el pasado día 5 y yo he querido recoger la noticia porque me parece maravillosa. Como sabéis, en Missydress, adoramos la moda, pero también adoramos a las empresas que crean y trabajan respetando el medio ambiente y, por supuesto, adoramos a todas esas personas que abogan por llevar una vida basada en la reutilización y el reciclaje.

De esos datos se extrae que, aunque hace unos años esto parecía impensable, la promoción de aplicaciones como Vinted o Wallapop entre otras, ha hecho posible que, hoy en día, el 38% de las mujeres españolas compren ropa de segunda mano. Y digo esto de que antes era impensable porque la visión que se tenía de la ropa de segunda mano en nuestro país era pésima. Como bien dicen en La Vanguardia, estaba socialmente estigmatizada. Pero las nuevas generaciones están haciendo las cosas mejor con respecto al medio ambiente, y eso es fantástico. También tienen cosas malas, por supuesto, y no voy a entrar ahí, pero el tema del medioambiente está en sus manos ahora y cuanto más conscientes sean de eso, mejor.

Y es que los hábitos de compra de la juventud reflejan una tendencia al cambio, y ya no solo por el tema del reciclaje y la reutilización, sino también en base al ahorro económico. Por ejemplo, mientras que en empresas como las mencionadas anteriormente la compra venta de ropa se basa en la moda de calle, la más básica, la más “ponible”, otras empresas como Avebennu, con quien hemos podido hablar, venden solo ropa de segunda mano de lujo, es decir, de las más reconocidas marcas y grandes diseñadores consiguiendo así que personas con un poder adquisitivo medio tengan acceso a bolsos de Dolce & Gabbana o a zapatos de Manolo Blani.

Este tipo de empresa reúne los tres puntos de en los que debería basarse todo comercio en el sector de la moda: tendencias, ahorro y ecología. El motivo es muy sencillo. Por un lado, a pesar de que la ropa que se vende de segunda mano siempre suele ser de temporadas anteriores, la realidad es que llevar un bonito vestido  de Moskada a una reunión de trabajo, o una preciosa camisa de Max Mara a una boda es de lo más cool, por lo que gracias a tiendas de compra venta de ropa de marca de segunda mano podemos lucir tendencias de grandes firmas. Además, las lucimos por menos dinero, por lo que la adquisición lleva intrínseco el ahorro económico y, por último, es ropa reutilizada, reciclada, ecológica al gin y al cabo.

Obviamente lo ideal sería que, además de ser reutilizada, la ropa estuviera confeccionada con materias primas que no dañan el medio ambiente, ni en su creación ni en su posterior desecho, pero eso ya sería pedir mucho, al menos por ahora.

Poco a poco

No obstante debemos destacar que vamos despacito, como la canción. Desgraciadamente el hábito de “usar y tirar” persiste en la población, tanto en generaciones anteriores como en la actual y más joven, y sería maravilloso decir que esto está cambiando pero, la realidad, es que persiste y aumenta.

Del mismo modo en el que reciclamos más, o reutilizamos más, también aumentamos el consumismo por lo que es todo un poco contradictorio. Según el estudio de Greenpeace, cada español se desprende de siete kilos de ropa por año, unas 326.000 toneladas en total solo en nuestro país, y mucha de esa ropa está en perfecto estado. También destaca el informe que la producción de ropa se ha duplicado desde el año 2000, lo cual es alarmante.

Según la organización, la moda circular es la solución a este problema pero aunque en España estamos empezando a comprar más ropa de segunda mano, aún no tenemos ese concepto de moda circular aprendido, por lo que vamos avanzando, pero demasiado lento.

La moda circular, al igual que la economía circular, se basa en la reutilización de los productos (prendas) de modo que la vida de algo se alarga hasta el infinito. Una falda larda de mi abuela podría ser recortada para usar la tela y confeccionar una nueva falda al estilo actual, y dentro de unos años, esa falda podría acabar formando parte del nuevo traje que le hemos cosido a nuestra mascota para el invierno. Al final, tal vez, todo sea cuestión de creatividad, ¿no?

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