Regalos para chicas

Regalos para chicas

¡Ey! Machitos de barrio, la mujer está cambiando. Con esta frase no pretendo insultar a nadie, ni todos los hombres se creen “machitos” ni van por ahí como Rafa Mora asegurando ser el tío más guapo y atractivo del universo, o fardando diciendo que las mujeres caen rendidas a sus pies, sin embargo es una frase que me viene muy bien para abrirle los ojos a todos aquellos que aún se creen que regalando un ramo de rosas se arregla todo, y no.

Tanto si eres hombre o mujer, regalar un ramo de rosas, o cualquier otro ramo o flor, puede ser precioso y no tener nada malo, pero siempre y cuando no se le dé la connotación que se le daba antes pensando, por un lado, que los ramos son solo para mujeres y, por otro lado, que con uno de esos ya tenías a “la mujer” contenta para lo que queda de mes.

A las mujeres se nos pueden regalar rosas, joyas y ropa, pero también cualquier otra cosa que pueda gustarle a un hombre. Nos gusta recibir de todo, y ese “todo” depende más bien de los gustos personales de cada una que del colectivo, lógicamente, por lo que eso de aseverar que por ser mujer nos va a gustar cierto artículo es una auténtica mamarrachada.

Adaptándose

Tanto están cambiando las cosas, que hasta las joyerías que antes centraban su foco en la mujer ahora han tenido que empezar a cambiar sus miras, tanto en las promociones como en el tipo de artículo que venden. En Joyería Lorena me han asegurado que actualmente casi venden más accesorios para caballero, tipo pulseras Viceroy y similares, que joyas típicamente pensadas para chicas. De hecho, ahora su especialización radica en la personalización de sus artículos ya que han comprobado que hacia ese punto es adónde va ahora el gran público de la joyería.

Los “regalos para chicas” ya no existen, a no ser que hablemos de ropa o zapatos porque eso sigue estando aún demasiado estereotipado y las faldas siguen siendo para ellas, del mismo modo que los tacones, aunque ya es hora de que hombres y mujeres vistan como les dé la gana sin importar su sexo.

¿Sabéis qué son ahora los “regalos para chicas”? Son una cena, un ramo de flores, un móvil, una pelota de fútbol, una joya, un buen desayuno, un coche, un bolso, una cartera, unos pantalones, una taza, unas zapatillas de deporte… todo lo que se puede comprar para regalar son regalos para chicas… y chicos.

Los expertos de Agencia Géminis, quienes llevan desde 19809 uniendo corazones, aseguran que hasta ellos han tenido que adaptarse a los nuevos tiempos y les gusta. La mujer que les contrata ya no busca un marido “príncipe”, ni el hombre busca ya una mujer “princesa”, sino simplemente alguien con quien compartir gustos, aficiones y momentos en la vida.

Pero ¿Qué pasa si ponemos “regalos para chicas” en el buscador de Google? Pues lo primero que nos aparece en Shopping es un conjunto de ropa interior, algo bastante lógico porque un hombre no necesitaría llevar un sujetador para el pecho ¿verdad? Pero, entonces, ¿qué pasa si ponemos “regalos para chicos”? ¿Aparece entonces una sugerencia para que compremos calzoncillos? Me temo que no.

También es verdad que de esto no tiene culpa Google, pues en Shopping son los anunciantes quienes deciden cuando mostrar sus anuncios, pero sí nos muestra un poco cómo seguimos teniendo que cambiar las cosas.

Para la mayoría de nosotras, hoy en día, el hombre galante que nos interesa es aquel que nos respeta, el que nos trata como a un igual, el que nos regala lo que nos gusta y nos interesa, no lo que la sociedad decide que debe regalarlos. Ese es el hombre modelo de hoy en día, y ese es el que estamos buscando muchas de nosotras.

¿Significa eso que lo que antes se llamaba “caballerosidad” ha muerto? No, ni mucho menos. Lo que significa es que ese concepto ha cambiado. Ahora no es caballeroso que alguien pida por nosotras en un restaurante lo que vamos a cenar, eso nos ningunea y no nos gusta, pero sí es caballeroso que nuestra pareja nos cuide, pero del mismo modo en el que nosotras podemos cuidar a nuestra pareja.

¿Estás preparado para ser un verdadero hombre del siglo XXI?

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