Agencias de publicidad, conoce más sobre ellas

929

La contratación de una agencia de publicidad marca las diferencias entre estar gastando el dinero en campañas que no funcionen y optar por una estrategia de comunicación que sea capaz de atraer más clientes.

¿Qué es realmente una agencia de publicidad?

La labor que hacen es realmente interesante y consiste en la planificación, creación y gestión de acciones de comunicación para otras marcas. El objetivo más importante es el de servir de ayuda a los clientes para que sean más visibles, transmitan mejor el mensaje y consigan vender más u obtener un mayor número de leads.

Habitualmente, lo que ocurre es que las agencias estaban más focalizadas en medios masivos como la radio, televisión, prensa o vallado publicitario.

La llegada de la digitalización ha ayudado a que el concepto se amplíe y bastantes agencias lo que hacen es trabajar en el campo del marketing digital, las redes sociales, el SEO o los contenidos.

Las agencias actúan como si de un departamento de marketing externo se tratara, aportando estrategia, creatividad, ejecución y medición, siempre adaptándose al tamaño y las necesidades de los clientes.

Clases de agencias de publicidad

Todas no son iguales. Dependiendo de la especialidad, el tamaño o el enfoque, es posible encontrar modelos diferentes:

Agencias full service

Un catálogo amplio de servicios, desde la estrategia de marca y la creatividad hasta la producción, los medios o el campo digital. Trabajan con clientela de mayor tamaño que busca un socio integral.

Agencias de marketing digital

Están más focalizados en los canales online, como gestionar las redes sociales, publicidad en Google o Meta, SEO, landing pages, etc. Son perfectas para los negocios que desean tener un crecimiento en Internet.

Agencias de performance

Aquí se focalizan en resultados medibles, como ventas, leads, descargas o reservas. Se trabaja mucho con publicidad de pago y se optimizan las conversiones.

Agencias de branding y creatividad

Están especializadas en la construcción de la identidad de marca: tono de voz, storytelling, naming o campañas de imagen. Se complementa el trabajo con otras agencias que tienen una mayor orientación a medios.

Agencias de publicidad exterior y local

Se dedican a la gestión de soportes físicos, como marquesinas, vallas, pantallas digitales en la calle o publicidad en el transporte. Son fundamentales para los negocios que tienen gran presencia territorial.

Agencias boutique o especializadas

Equipos más pequeños, más enfocados en un solo sector o canal específico. Nos ofrecen un trato más próximo y un conocimiento más profundo del nicho en cuestión.

Servicios que suele ofrecer una agencia

Pese a que depende del tipo de agencia, los servicios más habituales suelen incluir:

Estrategia de comunicación y marketing: se proceden a definir los objetivos, públicos, mensajes clave y plan de acción.

Gestión de medios: planificación y compra de espacios publicitarios en online y offline.

Creatividad y producción: desarrollo de los conceptos, diseños, vídeos, fotos, copywriting y piezas para campañas.

Marketing digital: se acomete la gestión de redes sociales, contenidos para blog, newsletters, SEO, SEM, display o la programática.

Publicidad exterior: hablamos de la selección de soportes, planificación por ciudades y seguimiento de campañas en la calle.

Analítica y reporting: no olvidemos la labor de analizar y realizar informes sobre medición de resultados, dashboards, recomendaciones de optimización.

Consultoría de marca: deben realizarse auditorías de posicionamiento, competencia, propuesta de valor y arquitectura de marca.

Existen agencias que lo que hacen es combinar varios de estos servicios en paquetes mensuales o por proyecto, dependiendo de las necesidades que tengan los clientes.

¿En qué momento merece la pena contratar una agencia?

No siempre vamos a tener que externalizar el departamento de marketing. Existen momentos en los que la contratación de una agencia tiene bastante sentido y hay otros en los que lo mejor es comenzar con soluciones menos complicadas.

Puede merecer la pena en el caso de que:

  • Tu negocio cuente con un modelo claro y desees escalar ventas o incluso notoriedad.
  • No tengas tiempo ni un equipo interno para poder gestionar campañas de manera profesional.
  • Precisas tener conocimientos específicos en cuanto a publicidad exterior, SEO avanzado o performance, que no los tengas in-house.
  • Desees disponer de una visión externa y con experiencia para la detección de errores y oportunidades.

Con la facturación es posible destinar un presupuesto razonable a marketing sin que se ponga en riesgo la caja.

Puede que no sea el momento en el caso de:

  • Todavía estés validando el producto o servicio y no estén claros cuáles son tus clientes ideales.
  • El presupuesto sea bastante limitado y no puedas sostener una relación mínima con la agencia.
  • Estés esperando resultados inmediatos y mágicos sin que sea necesario asumir que el marketing precise de tiempo y prueba-error.
  • No estés dispuesto a colaborar.

Recuerda que una agencia precisa de información, accesos y feedback para trabajar de forma adecuada. Muchas veces lo mejor es que comiences con un proyecto más reducido (como una campaña o auditoría) y, en el caso de que haya encaje y resultados, ampliar la colaboración.

¿Cómo se elige bien una agencia de publicidad?

Dicha agencia no se tiene que basar solamente en el precio o en lo atractiva que sea la web. Existen otros aspectos de mayor importancia que pueden llegar a marcar la diferencia, tanto a medio como a largo plazo.

Experiencia en tu sector o en negocios similares

No es necesario que hayan estado trabajando con marcas que sean similares a la tuya para que comprendan cuál es tu tipo de cliente, el ciclo de venta o los retos. Para ello, lo mejor es pedir casos de éxito y preguntar por resultados en concreto.

Equipo y quién llevará tu cuenta

Detrás de la agencia hay personas. Debes preguntar quién va a trabajar de forma directa en tu proyecto, la experiencia con la que cuentan y de qué forma se repartirán las tareas. Evita las agencias en las que solo veas al comercial y no al equipo operativo.

Transparencia en precios y servicios

La propuesta de calidad dejará claro qué es lo que va a incluir cada servicio: número de piezas, canales, horas de gestión, reuniones, informes, etc. No confíes en las que se hable de conceptos demasiado genéricos como “gestión integral” sin desglose.

Propiedad de cuentas y datos

Los dominios, cuentas de anuncios, analytics y las redes sociales deberán estar a tu nombre. La agencia las puede gestionar, pero el propietario serás tú. Esto es importante si en algún momento tomas la decisión de cambiar de proveedor.

Forma de trabajar y reporting

Puedes pedir ver un ejemplo de cómo realizan los informes: qué métricas usan, con qué frecuencia lo envían y cómo conectan esos datos con objetivos de negocio (ventas, leads, reservas, etc.). Del mismo modo, conviene definir la cadencia de reuniones y los canales de comunicación (email, Slack, llamadas).

Enfoque en resultados

Aunque tener seguidores, likes y un gran alcance está bien, lo que de verdad importa es de qué forma impactan en tu cuenta de resultados. Una agencia seria te va a hablar de CPL, ROAS, tasas de conversión y demás métricas vinculadas a ingresos.

Flexibilidad y cláusulas de salida

Se hace necesario revisar cuál será la duración del contrato, las condiciones de renovación y cómo funciona la cláusula de salida. Lo mejor es poder comenzar con un periodo de prueba (1–3 meses) y que exista la opción de finalizar sin penalizaciones abusivas.

Errores comunes al contratar una agencia

Saberlos es algo de gran ayuda para así poderlos evitar desde un principio.

Contratar solo por precio

Lo barato sale caro: puede haber estrategias que no se hayan planteado bien, creatividades más bien pobres o escaso seguimiento que cuesten oportunidades perdidas. Lo mejor es comparar las propuestas que tengas en cuanto a términos de valor, no solamente de coste.

No definir objetivos claros

Cuando no sepas lo que quieres conseguir, va a ser más complicado que la agencia sea capaz de diseñar la estrategia más adecuada. Por ello, define los KPIs realistas y consensuados.

Esperar resultados inmediatos

El marketing precisa tiempo para el testeo, aprendizaje y optimización. Las campañas de branding tardan meses en mostrar los impactos; las de performance dan señales antes, pero hay que hacer ajustes.

No implicarse en el proceso

Las agencias no son botones mágicos. Para ello es necesario contar con información sobre el negocio, el producto, la competencia y los clientes. Conforme más vayas a colaborar, los resultados que vas a obtener serán mejores.

Firmar sin leer el contrato

Aquí se hace preciso revisar bien los plazos, las renovaciones automáticas, penalizaciones, propiedades materiales y las condiciones de rescisión. En el caso de que algo no quede claro, deberás pedir que lo pongan por escrito antes de la forma.

¿Cuándo es necesario integrar la publicidad exterior?

Este tipo sigue teniendo importancia para algunos negocios y objetivos, en especial cuando se quiere:

  • Aumentar la notoriedad de la marca en un área geográfica en concreto.
  • Cuentas con un negocio local y deseas ser conocido en tu área de influencia.
  • Deseas reforzar las campañas digitales con impactos físicos repetidos.
  • Participas en una serie de ferias, eventos o lanzamientos y deseas generar presencia en la ciudad.

Lo mejor es que se combine con una estrategia a nivel global. Si se trabaja con un socio que conozca bien el territorio, esto puede hacer que la planificación sea bastante más simple. Hay marcas y agencias que optan por colaborar con especialistas en publicidad exterior, como Publigar, que es un interlocutor con el que poder realizar el diseño y ejecución de campañas en distintas zonas de Castilla-La Mancha, Extremadura y Murcia. De esta forma se pueden coordinar soportes, ubicaciones y calendarios sin tener que negociar con múltiples proveedores locales.

Cómo preparar tu negocio para trabajar con una agencia

Vamos a ver cómo podemos aprovechar el trabajo de la agencia:

Ten claros tus objetivos

Cuanta mayor concreción tengas en este sentido, mucho mejor.

Reúne información de tu negocio

Datos de ventas, clientela, canales que se usen, campañas anteriores, descripción de productos o servicios, ventajas competitivas, etc.

Definir tu público objetivo

¿Quién es tu cliente ideal, cuáles son sus problemas, dónde buscar la información y qué es lo que le frena a comprar? Si cuentas con estudios o encuestas, mucho mejor.

Ordena tus activos digitales

Hay que tener bien ordenados los accesos al sitio web, analytics, redes sociales, cuentas de anuncios, bases de datos de email, etc. Así es más fácil el onboarding de la agencia.

Asigna un responsable interno

Deberás tener en cuenta quién hará de enlace con la agencia, el que centralizará la información, dé el feedback y se encargue de tomar las decisiones.

¿Cuáles son las tendencias en el sector de las agencias de publicidad actualmente?

Vamos con algunas de ellas:

  • Usar más la IA en temas como organización o creatividad: generando variantes de copy o de diseño, test A/B automatizados y análisis de audiencias.
  • Mayor enfoque en privacidad y cookies: más importancia al first-party data, context advertising y modelos de atribución alternativos.
  • Integración entre el modo online y offline: campañas que combinan redes, buscadores, email y soportes físicos que tengan un mensaje coherente.
  • Contenido de valor y SEO como base: menor dependencia en exclusiva de anuncios de pago y más apuesta por contenidos que puedan posicionar y convertir a medio plazo.
  • Optar por agencias más especializadas y flexibles: equipos más reducidos, por proyecto o canal, que puedan colaborar entre ellos dependiendo de las necesidades de la clientela.

Conclusiones que podemos sacar: contratar con cabeza, no por inercia

La contratación de una agencia de publicidad se puede decir que es una decisión de carácter estratégico, no solo un trámite. Por todo ello, si la elegimos y gestionamos bien, es posible que nos ahorremos tiempo, errores y dinero, pudiendo ayudarnos a crecer de manera más ordenada e incluso más predecible, lo que es muy aconsejable.

Como has podido ver, la contratación de una agencia de publicidad nos puede ayudar en muchos sentidos, por lo que, en la mayor parte de los casos, se hace preciso acudir a ellas, puesto que más que un gasto podemos decir que es una inversión para la empresa o el negocio.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest